Las campañas negras en México comenzaron su auge a inicios de este siglo, aunque su uso se remonta muchos años atrás. Con la salida del PRI de Los Pinos y con el regreso del mismo a la presidencia, los mexicanos conocimos las ventajas y desventajas de usar una campaña negra en la política partidista.

Para nadie resulta difícil entender que este tipo de estrategias denotan debilidad de un participante en la contienda que se disputa que no puede enfrentar con argumentos sólidos a su rival.

Recordemos el famoso “hoy, hoy, hoy” de Vicente Fox, el “me paro de pie de Jorge Pietrasanta, el baile cholo de Humberto Moreira, la canción del mil amores que usó Lenin Flores en su campaña para alcalde de Sabinas; todo ello en su momento fue apuntado como debilidades de sus autores, sin embargo los convirtieron en estandarte y lograron su objetivo.

La campaña de descrédito que se ha desatado en redes sociales hacia el Festival de la Carne Asada celebrado en Sabinas, no deja lugar a dudas, el evento sigue en boca de todos.

Los errores que pudo haber cometido el comité organizador pueden y serán superados. En su momento otros proyectos que se han consolidado con el paso de los años en esta región fueron duramente criticados y descalificados.

Entusiastas del odio y el pánico han tachado al festival con cualquier tipo de adjetivos, todos denostando la labor del comité organizador, el trabajo de quienes rentaron el mobiliario, a los ganaderos que facilitaron las instalaciones, al gobierno del estado, al gobierno municipal, a los prestadores de servicios que fueron contratados, a la fundación Don Bowden, a los hoteleros, a los benefactores como mi amiga Cinthia Rodríguez que donó su trabajo para la subasta, a la banda de municipal de Múzquiz que participó en el evento, a las cientos de familias enteras que se inscribieron en el concurso que no ganaron pero se divirtieron, a los que saboreamos el rico y sabroso bufet que ahí se ofreció, etc.

¿Cuál fue el pecado de Marcela Maltos, Héctor Alí, Anuar Yutani, Tony Moreno y compañía?, ¿Desarrollar una visión que todos tenemos pero muy pocos ponemos en práctica?, ¿ A quién le molesta el éxito del festival?

El festival gastronómico viene a cerrar un círculo virtuoso que inicia con la actividad ganadera de la región, la engorda se evalúa en el concurso del becerro gordo, la calidad de la carne se califica en la evaluación del becerro en canal y finalmente como platillo a través de una de las actividades más comunes en la zona, la carne asada.

“Dad crédito a las obras, y no a las palabras” frase acuñada por Don Quijote de la Mancha aplica para describir a esta tradición cuya edición del próximo año ya está en ciernes con el antecedente del exitoso primer festival de la carne asada.