Han pasado dos años, pero la tormenta de granizo que sorprendió al municipio de Sabinas sigue presente en la memoria de muchas familias. Lo que inició como una lluvia intensa terminó convirtiéndose en uno de los fenómenos meteorológicos más impactantes registrados en la ciudad.
Aquella tarde, el cielo se oscureció repentinamente y en cuestión de minutos comenzó a caer granizo con una fuerza inusual. Lo que más sorprendió a la población fue su tamaño: piedras de hielo tan grandes como una pelota de béisbol, que golpeaban con violencia techos, vehículos y viviendas.
Uno de los sectores más afectados fue el fraccionamiento Las Palmas, donde el granizo provocó severos daños materiales. Vehículos quedaron con la carrocería totalmente abollada, cristales destrozados y múltiples afectaciones visibles tras el paso de la tormenta.
También se registraron daños en viviendas, principalmente en tinacos, ventanas y fachadas, mientras que muchas personas vivieron momentos de tensión al escuchar el fuerte impacto del granizo cayendo sin parar.
El fenómeno dejó una imagen difícil de olvidar para quienes lo presenciaron, pues en pocos minutos la tormenta provocó importantes pérdidas materiales y momentos de preocupación para las familias sabinenses, que buscaron resguardarse mientras el granizo caía con fuerza sobre la ciudad.
